miércoles 15 de agosto de 2007

¡Qué calor!


El calor de la ciudad no hace daño. Yel viento, del ventilador, hasta sienta bien... Pasan los días y las calles, encharcadas porque así lo quiso el sol, son compañeras de fatigas. Me gusta, qué extraño, ¿no?

Hoy, día de la Virgen de Agosto, algo incita a romper lo virginal. Ahora vuelvo.